The Bells: fuego y sangre

2 comentarios

Ya para estas alturas de la temporada final de Game of Thrones todos tenemos más o menos decisiones tomadas respecto a que sentir sobre la serie, que nos gusta, que nos disgusta, a quién queremos, a que cosas no le encontramos sentido, que respuesta necesitamos y un montón de etcéteras. Todos sentimos tener, también, las claves de la serie. Que se hizo mal, como se haría mejor, nos obsesionó a un grado tal que tenemos una respuesta para todo. Quizás sea el mejor y más grande logro de la serie: se convirtió en un evento tan grande que divide a sus fanáticos no solo en dos bandos, sino en muchos. Demasiados. Y todos con argumentos más o menos bien sostenidos. Entonces, como todos a estas alturas ya debatieron interna y externamente (?) largo y tendido sobre el más reciente episodio, y sienten tener sus argumentos en sólidas bases, quiero hablar un rato de otra cosa. Quiero hablar de Star Wars. No leíste mal, voy a extenderme un rato sobre Star Wars, concretamente sobre Anakin Skywalker. Tengo un punto, lo prometo.
Si seguimos la historia de Star Wars en el orden que se nos fueron mostradas, primero vemos a Darth Vader como un villano poderoso e imponente, desconocemos su origen y solo nos acercamos a saber que es el padre de Luke Skywalker, el protagonista. Si comenzamos su historia por las precuelas y después seguimos a su consagración como Lord del Lado Oscuro, vemos realmente el desarrollo perfecto de un villano.

 

 


Anakin se crió y formó como un Caballero Jedi. Estaba destinado a ser el más grande todos. El elegido. No se consolidó como tal, sino como el villano –posiblemente- más grande de toda la historia. Se consolidó como el arquetipo de villano que se forma como tal a partir de sus circunstancias y de a lo que estas lo empujan. Miedo, angustia, desesperación. Odio. Si tan solo la historia nos hubiera mostrado sus orígenes, primeramente, íbamos a estar muy sorprendidos con el giro en su arco evolutivo. Boquiabiertos, como se dice. No fue lo que pasó y no desmerita todo lo bueno de Vader como personaje. Pero si fue lo que pasó con Daenerys Targaryen, para mí, la clave de Game of Thrones. El verdadero villano de la serie.

IMG_2746

Se nos mostró con el correr de las 7 temporadas anteriores, a una niña dulce, tímida e inocente, quién era una de las descendientes del Rey Loco (ese del que tanto se habla al comienzo). Legítima heredera al trono. Conforme avanzaba la historia, se nos mostró su evolución en una líder brillante e imponente. Madura y decidida. Que sobrellevaba toda clase de obstáculos. Nos retrataron un camino sumamente largo en el que, entendíamos, era la prometida a hacerse con el Trono de Hierro. Ella también lo creyó así.

 

 


Cuando creímos que las cosas se acercaban a una resolución inmediata comenzó esta última temporada. Y desde su romance con Jon, y posterior descubrimiento de identidad, su camino no hizo sino entorpecerse. Nunca se encontró con la realidad que esperaba. El pueblo la miraba con recelo, la trataban como extranjera. Vio morir a dos de sus seres más queridos, a dos de sus dragones que siempre definió como sus hijos. Se enteró de que su amante y sobrino es el legítimo heredero al trono. A ese trono que tanto buscó, para el que se sentía destinada. Entendió que el destino la traicionó. Como…ustedes saben cómo quien.

 

 

Todos creían en ella, como creían en Anakin dentro del universo Star Wars. Lo tenía todo para hacer de su mundo un lugar mejor. Contaba con las armas y las capacidades para imponerse a sus enemigos. En algún punto, se sintió sola y traicionada. Convirtiéndose en aquello que juró destruir.

 

 

Entonces llegamos a este episodio. Al de su vuelco definitivo. Al episodio que nos revela su carta más importante: que estuvo preparando durante 7 temporadas al verdadero villano de la serie en Daenerys. El Night King era una amenaza que representaba a la mismísima muerte y apartaron todo el arco de Arya para darle resolución. Algunos pudieron sentirse insatisfechos y tendrán motivos válidos. Pero es que el Night King no era el verdadero villano, aunque si lo parecía.

cersei-and-jaime-size-up-their-subjects

Cersei parecía de una crueldad implacable, de hecho, es quien termina de provocar la ira de Danerys. ¿Por qué no la derrotó y se hizo con el trono antes? Porque no era cruel y no iba a sacrificar a inocentes. No hasta que su motivación diera este giro necesario. Cersei tampoco era el verdadero villano en esta historia y su muerte, en mi opinión, fue poética. Murió sola, con miedo, sin honor, sufriendo por su hijo que no iba a llegar al mundo. Arrepentida y desesperada. Sin ninguna dignidad. Abrazada a Jaime, sintiendo derrumbarse todo sobre ella.

 

Dentro de un arquetipo noble, como el que se nos presentó de Daenerys, es innegable que a lo largo de todo el desarrollo de su trama, se ha impuesto a base violencia e intimidación. Nunca rehuyó de la batalla, ni del castigo y el asesinato siempre fue una herramienta. Si el fin es lícito, ¿el medio también lo es? Porque otra cosa innegable es que en este camino de casi 8 temporadas de duración, se le ha marcado siempre que este que conocemos ahora era el suyo. ¿O no?

 


Con el camino despejado de “villanos secundarios” la serie ha utilizado 5 de los 6 episodios en esta temporada final para atar los cabos que le faltaban, para despedir a quienes concluyeron sus tramas (lo de El Perro contra la Montaña, por ejemplo, fue sublime), para allanarnos todo para el episodio que realmente importa. El último. Game of Thrones tiene la costumbre de demostrarnos que la historia es cíclica y en su episodio final podría mostrarnos a todo el reino unido contra un Targaryen desquiciado que quiere quemar todo. Podemos marcar muchos errores, principalmente en esta temporada. De continuidad, de producción (si, por la taza de Starbucks), de guión, de decisiones, de lo que quieran. Puede uno no estar de acuerdo con el giro de Daenerys, pero es imposible negar que su transformación fue impecable. Cumplió, a las malas, con su destino, ese de llegar al trono. Con fuego y sangre.

3706-jpg

Anuncios

Plural: 2 comentarios en “The Bells: fuego y sangre”

  1. Una comparación un tanto audaz, a juzgar por la cantidad de líneas. El tema da para mucho, y creo que por haberlo resumido en un par de párrafo no termina de convencerme (como GoT)
    Hay muchas diferencias, igual, entre Daenerys y Anakin. Anakin comienza siendo un villano, que luego se revela como héroe caído en desgracia. A la perdición de Vader le dedicaron una trilogía entera, y usaron todo el Episodio 2 para introducir el descenso de Anakin y poner en tensión la resolución heroica o antiheroica (esta es la que ganó) del conflicto. La redención final de Vader parece súbita, pero es la misma fuerza que le lleva al lado oscuro, la que le hace salir de él: Love is the death of duty.
    Daenerys tiene una evolución de 6,5-7 temporadas que están destruyendo en tres capítulos. No se dejó ningún cabo en las temporadas anteriores, y este cambio no parece tener ni una causa razonable (hablando en términos del personaje, no del guion de la serie, que ahí tiene mucho sentido) ni un sentido dentro del conjunto de la historia.
    La historia de Anakin es clara, ahora que la vemos. No sé si la de Daenerys lo sea, ni siquiera con el diario del lunes

    Me gusta

    1. Justamente en un punto se aclara de que el paralelismo funciona solo si tomamos la historia de Vader desde una perspectiva lineal. Que no la tiene, como sabemos, porque las precuelas vienieron después. La comparación surge de la necesidad de explicar (o ejemplificar) el arquetipo del héroe caído y devenido a villano.
      Hablando específicamente de “Dany” no me parece que haya destruido al personaje que construyeron, sino que le dieron un giro a su arco antes de cerrarlo. No es cuestión de 3 episodios, viene hace tiempo imponiendo su reinado a la fuerza (el caso de los Taryl, mínimamente) y eso se incrementó desde la revelación de Jon. Es decir, desde esta última temporada. Si estoy de acuerdo que pudieron sumar más episodios a la temporada y desarrollarlo, pero me parece innegable que es algo que se ha construido y pensado con tiempo. Su convicción de tomar el trono a como diere lugar, su conversación con Olenna, sus constantes recursos de “fire and blood”, la perdida de tantos seres queridos en esta temporada. Trazaron un camino similar al de Anakin (de vuelta, con una historia lineal). Mejor o peor. Nos puede gustar más o menos. Creo es algo bueno que nos deja GOT: la posibilidad de debatir largo y tendido sobre tantos elementos propios de una serie. Eso. ¡Gracias por escribir!

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s