Star Wars The Rise of Skywalker: la división en la fuerza

No hay comentarios

Cuando hablamos de sagas que trascienden su propia historia y se convierten en culto popular, como las de Star Wars, Marvel, Lord of the Rings, Harry Potter, etc., tenemos que tener en cuenta de que las mismas funcionan en conjunto como un todo. Es decir, sus películas deben sostener sus historias individuales de manera independiente, al mismo tiempo que funcionar en el ecosistema de películas de la propia saga. Dicho esto, podemos marcar la gran falencia de esta última trilogía es no haber preparado el terreno para que estas últimas entregas encierren una gran historia. Y, posterior a esto, haber querido parchar todo de forma apresurada y con el fan service como estandarte.

star_wars_TROS_final_trailer_27

A estas alturas no debería de ser sorprenderles que esta entrada contenga SPOILERS.

The Rise of Skywalker está dirigida por J.J Abrams, el mismo director de The Force Awakens, y protagonizada por Daisy Ridley como Rey; Jon Boyega como Finn; Oscar Isaac como Poe Dameron y Adam Driver como Kylo Ren; además de las participaciones especiales de Mark Hamill y Carrie Fisher en sus históricos papeles de Luke y Leia Skywalker. La película busca dar conclusión a la saga, siguiendo con el entrenamiento de Rey, quién pelea del lado de los rebeldes liderados por la General Leia, mientras Kylo Ren busca afianzar su poder como Líder Supremo de la Primera Orden. Entre estos, aparecerá nuevamente el Emperador Palpatine para intentar desnivelar la balanza hacia el lado oscuro de la Fuerza.

Justamente a partir de la presencia de Palpatine es que la Fuerza se desnivela, pero no precisamente en la historia sino para el espectador. Y es que las razones de su aparición y relevancia dentro de la trama son completamente impuestas, difíciles de justificar y bastante forzadas, si se quiere. Si tomamos en cuenta que el Emperador aparece como el gran villano de la historia, después de haber permanecido muerto y sin dar señales en las dos entregas anteriores, nos encontramos con el primer gran vacío de la cinta. Vacío como el que representa la historia de origen de Rey que, de tanto mantenerla en secreto y expectativa, pareciera que no supieron cómo resolverla. Finalmente, se nos presenta como la nieta de Palpatine, sin mucho mayor desarrollo, en una resolución bastante pobre.

Star Wars Episode IX: The Rise of Skywalker screen grab
CR: Lucasfilm

Mientras podríamos seguir encontrando presencia de deus ex machina a lo largo de la película (acabo de acordarme del entrenamiento y el conveniente sable de luz de Leia, por ejemplo), vale destacar que evidentemente los cambios de dirección y la poca planificación a largo plazo para permitir que las 3 películas conjuguen sus historias pasaron una dura factura que se intentó cubrir con la explotación del recurso del fan service y la evocación a la nostalgia de los grandes momentos de la saga. Casi como una articulación de despedida, reconociendo que a historia no da para más pero que al menos podemos despedir a una saga que, como ya decíamos, trascendió a su propia historia.

Estos cambios en la dirección afectaron también a decisiones cruciales dentro de la trama que se enredaron en ellas mismas. Snoke, el gran villano al comienzo, muere en The Las Jedi y pasa prácticamente desapercibido. Tanto o más que el rol de Finn que atraviesa una montaña rusa de sinsentido, siendo que podía ser un fantástico personaje complementario. La involución de Kylo Ren, decidido a reconstruirse en The Las Jedi solo para volver al comienzo en esta última entrega y –finalmente- llegar a esa deconstrucción que, si bien bastante emotiva y bien llevada por Adam Driver, era muy evidente que iba a llegar lo cual restaba importancia a su influencia como villano.

null

De todas estas cuestiones (y siendo algo positivo) me quiero quedar con uno personajes bastante bien construidos por el cast y que a lo mejor merecieron mejor suerte. Así como con momentos muy buenos, sobre todo en The Las Jedi, y ¿por qué no? algunos fans service que alcanzaron a emocionar o, al menos, a recordarnos los grandes momentos de esta saga. De esa saga que tanto nos atrapó y conmovió desde sus comienzos, incluso a quiénes llegamos a ella muchos años después. De esa saga que nos evangelizó sobre la Fuerza y como rige a todo el universo y encontró, en su propia historia, antes que un final completo, una división en la Fuerza.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s